miércoles, 13 de noviembre de 2013

El Coito Absoluto

Le penetró y el placer que sintieron fue delicioso. A cada empujón más unidos se sentían.
─¡Quiero más!─ Le dijo.
─¿Seguro?
─Nunca lo he tenido más claro como hasta ahora.
─Pero...
─Quiero más ─le dijo entre gemidos ─ lo necesito ¿acaso tú no?
─Sí, yo también.
Sus barrigas se juntaron, acoplando perfectamente sus ombligos. De repente, de ambos orificios comenzó a crearse una secreción mucosa, traslucida y adherente que acabó sellándolos por completo. Ambos gritaron de puro placer, al mismo tiempo que sentían como sus intestinos se fusionaban en uno compartiendo en armonía su contenido.
─¡Quiero más!─ Le suplicó.
─ Pero...
Le apretó con fuerza hacia su pecho. Sus pezones se encontraron, rozándose, frotándose, fusionándose como dos pares de botones de un extraño abrigo. Ambos experimentaron un placer indescriptible. De repente sus pulmones y sus corazones iniciando un perfecto estado de simbiosis.
─Te amo ─ le dijo.
─Yo también
─¡Deseo más!
─¿Sabes que si continuamos no hay camino de retorno?─ pronunció entre espasmos.
─ Lo se, pero es lo que más he deseado desde que estoy a tu lado.
Se miraron un instante. Sonrieron. Se besaron, como nunca lo habían hecho y sus bocas quedaron selladas para siempre y su lengua fue una.

©Richard Anthony Archer 2013

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