Le penetró y el placer que sintieron
fue delicioso. A cada empujón más unidos se sentían.
─¡Quiero más!─ Le dijo.
─¿Seguro?
─Nunca lo he tenido más claro como
hasta ahora.
─Pero...
─Quiero más ─le dijo entre gemidos
─ lo necesito ¿acaso tú no?
─Sí, yo también.
Sus barrigas se juntaron, acoplando
perfectamente sus ombligos. De repente, de ambos orificios comenzó a
crearse una secreción mucosa, traslucida y adherente que acabó
sellándolos por completo. Ambos gritaron de puro placer, al mismo
tiempo que sentían como sus intestinos se fusionaban en uno
compartiendo en armonía su contenido.
─¡Quiero más!─ Le suplicó.
─ Pero...
Le apretó con fuerza hacia su pecho.
Sus pezones se encontraron, rozándose, frotándose, fusionándose
como dos pares de botones de un extraño abrigo. Ambos experimentaron
un placer indescriptible. De repente sus pulmones y sus corazones
iniciando un perfecto estado de simbiosis.
─Te amo ─ le dijo.
─Yo también
─¡Deseo más!
─¿Sabes que si continuamos no hay
camino de retorno?─ pronunció entre espasmos.
─ Lo se, pero es lo que más he
deseado desde que estoy a tu lado.
Se miraron un instante. Sonrieron. Se
besaron, como nunca lo habían hecho y sus bocas quedaron selladas
para siempre y su lengua fue una.
©Richard
Anthony Archer 2013
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