─¿Qué tal Pussy Poh? ¿Cómo te ha
ido el día?
─Agotador cielo, estoy muy cansada.
¿Puedes hacer algo por mí?
─Lo que tú digas.
─¿Me traes un benjamín de la nevera
bien fresquito?
─¿No es ya un poco tarde? ¿No
prefieres que te haga un café con leche, una infusión?
─No... me apetece algo con alcohol.
Luego, tal vez... Anda se bueno y tráemelo. Si quieres ponle en el
vaso la mitad de zumo de naranja para que lo mezcle y no sea tan
fuerte...
─¡Cuanto Glamour Pussy Poh!
─Gracias cielo, ya sabes cuánto me
gusta lo sofisticado. Luego si no te molesta, ¿puedes hacerme un
masajito en los pies?
─¡Claro que sí Pussy Poh! Ya sabes
que me muero por acariciar tus pies.
─Eres un primor mi vida.
─¡Te amo Pussy Poh!
─Voy a hacer como si no lo hubiese
escuchado...
─ Lo siento. Ya sé que no te gusta
oírme decir eso.
─Anda tonto, no te preocupes, por
esta vez no te lo tendré en cuenta. Ahora ve a la cocina y tráeme
ese benjamin con naranja, me estoy muriendo de sed.
©Richard
Anthony Archer 2012
No hay comentarios:
Publicar un comentario