—¿Quién eres? — Le preguntó
agazapado entre las sábanas.
—Soy tu ignorancia.— Le contestó
el ser sentado al pié de la cama.
—Pues eres horrible. Repugnante.
Pero, ¿por qué no tienes ojos?
—Eso mismo me suelo cuestionar. Al
principio no sabía que eran los ojos hasta que lo absurdo y lo indigno de ti me lo explicaron. Así que creo que como tú mismo me
creaste, como soy un reflejo de ti, debes ser la persona mas idónea
para ofrecerme esa respuesta que necesito acerca de este motivo y de
otras sobre de mi aspecto.
©Richard Anthony Archer 2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario